- Hanwha Ocean construirá 3 VLAC para un armador africano por 345 M$; ya suma 10 pedidos de amoniaco en 2026.
- HD Korea Shipbuilding firma 3 VLGC con KSS Line por 344 M$, entregas en el segundo semestre de 2029.
- Samsung Heavy Industries recibe un pedido de FSRU por 330 M$ para un armador asiático.
- Los tres grandes astilleros coreanos dominan los segmentos de mayor valor: LNG, amoniaco y FSRU.
Mientras el sector se pregunta por el futuro de los combustibles marítimos, los astilleros surcoreanos han respondido con una oleada de pedidos que supera los 1.000 millones de dólares en apenas unas semanas. Hanwha Ocean, HD Korea Shipbuilding y Samsung Heavy Industries han anunciado contratos para construir VLAC (very large ammonia carriers), VLGC (very large gas carriers) y una FSRU (floating storage and regasification unit). ¿Qué hay detrás de esta fiebre constructora y cómo afecta a las tripulaciones que buscan embarcar en la nueva flota de transportadores de energía?
Contexto y antecedentes
Corea del Sur lleva años dominando la construcción naval de alto valor añadido. Según datos del sector, los tres grandes astilleros (HD Korea, Samsung HI y Hanwha Ocean) concentran más del 60% de los pedidos mundiales de gaseros LNG y transportadores de amoniaco. Este dominio no es casual: los astilleros coreanos han invertido en tecnología criogénica y sistemas de contención de última generación, lo que les permite ofrecer plazos de entrega competitivos y garantías de calidad.
El contexto energético global también juega a su favor. La demanda de gas natural licuado (LNG) sigue firme, especialmente en Asia y Europa, donde los países buscan diversificar sus fuentes de importación. Al mismo tiempo, el amoniaco se consolida como combustible alternativo para el shipping, con cero emisiones de carbono en su combustión. Esto ha disparado los pedidos de VLAC, que pueden transportar amoniaco y, en el futuro, servir como buques de combustible para otros barcos.
Análisis técnico en profundidad
1. VLAC y VLGC: la nueva generación de gaseros
Los VLAC (very large ammonia carriers) y VLGC (very large gas carriers) son buques de gran capacidad, diseñados para transportar gases licuados a temperaturas criogénicas. Un VLAC típico puede cargar hasta 90.000 m³ de amoniaco, mientras que un VLGC ronda los 85.000 m³ de gas licuado. La diferencia clave está en el sistema de contención: los VLAC requieren tanques de acero inoxidable o aleaciones especiales para resistir la corrosión del amoniaco, mientras que los VLGC usan tanques de acero al carbono con aislamiento de espuma de poliuretano.
El pedido de Hanwha Ocean para construir 3 VLAC por 345 M$ es especialmente significativo. La compañía ya acumula 10 pedidos de VLAC para 2026, lo que indica una apuesta decidida por el amoniaco como vector energético. Por su parte, HD Korea Shipbuilding ha firmado un contrato de 3 VLGC con KSS Line por 344 M$, con entregas previstas para el segundo semestre de 2029. HD Korea lleva 86 pedidos en lo que va de año, una cifra que refleja la fortaleza del mercado de gaseros.
2. FSRU: la alternativa rápida para la importación de gas
Las FSRU (floating storage and regasification units) son buques que combinan almacenamiento de LNG y regasificación a bordo. Permiten a países sin infraestructura terrestre importar gas de forma rápida y económica. Samsung Heavy Industries ha recibido un pedido de 484.800 M de won (unos 330 M$) para construir una FSRU para un armador asiático. Este tipo de unidades son especialmente demandadas en mercados emergentes como el sudeste asiático, donde la demanda de gas crece a un ritmo del 5% anual.
Las FSRU pueden instalarse en puertos existentes o en ubicaciones offshore, y su tiempo de puesta en marcha es de 12 a 18 meses, frente a los 3-5 años de una planta terrestre. Esto las convierte en una solución atractiva para países que necesitan capacidad de importación de gas de forma urgente.
Implicaciones operativas concretas
El crecimiento de pedidos de gaseros LNG y VLAC anticipa una demanda creciente de oficiales y tripulantes con certificación en manejo de carga criogénica y operaciones STS (ship-to-ship). Los buques de nueva construcción incorporarán sistemas de control avanzados, incluyendo monitoreo remoto de temperatura y presión en los tanques, así como sistemas de alivio de vapor (vapor return systems) para cumplir con las normativas ambientales.
Además, los VLAC presentan un desafío adicional: el amoniaco es tóxico y corrosivo, por lo que las tripulaciones deben estar entrenadas en protocolos de seguridad específicos, incluyendo el uso de equipos de protección individual (EPI) y procedimientos de emergencia en caso de fuga. La formación STCW (Standards of Training, Certification and Watchkeeping) básica no cubre estos aspectos, por lo que los armadores están invirtiendo en cursos especializados.
Impacto en el mercado laboral
Para los oficiales y tripulaciones que buscan embarcar en la nueva flota de transportadores de energía, las perspectivas son favorables. Se estima que cada VLAC o VLGC requiere una tripulación de 25 a 30 personas, incluyendo oficiales de cubierta y máquinas, así como personal de cámara de máquinas con conocimientos en sistemas criogénicos. Los salarios en este segmento suelen ser un 15-20% superiores a los de buques convencionales, debido a la especialización requerida.
Las oportunidades laborales se concentrarán en los próximos 3-5 años, coincidiendo con las entregas de los buques. Los armadores ya están buscando oficiales con experiencia en LNG y amoniaco, y algunas navieras ofrecen programas de formación interna para tripulantes que quieran reciclarse. Las certificaciones más demandadas incluyen el curso de operaciones con carga criogénica (IGF Code), el manejo de sistemas de gas (GMDSS) y la formación en seguridad para amoniaco (ANSI/API 520).
Contexto macro: geopolítica y normativa global
El auge de los gaseros coreanos no se entiende sin el contexto geopolítico. La guerra en Ucrania ha acelerado la demanda de LNG en Europa, mientras que Asia busca reducir su dependencia del carbón. Al mismo tiempo, la normativa de la OMI (Organización Marítima Internacional) sobre reducción de emisiones de carbono está impulsando la adopción de combustibles alternativos como el amoniaco y el metanol. Los VLAC no solo transportan amoniaco, sino que también pueden usarse como buques de combustible para otros barcos, lo que los convierte en una inversión estratégica para los armadores.
Los astilleros coreanos se benefician de un ecosistema industrial integrado, con proveedores locales de acero, sistemas de contención y equipos eléctricos. Esto les permite ofrecer precios competitivos y plazos de entrega ajustados, frente a la competencia china y japonesa. Sin embargo, la creciente demanda de gaseros también está tensionando la capacidad de los astilleros, que ya operan al 90% de su capacidad instalada.
Perspectivas
En los próximos 5 años, se espera que los pedidos de VLAC y VLGC sigan creciendo, impulsados por la transición energética y la necesidad de infraestructura de importación de gas. Los astilleros coreanos mantendrán su liderazgo, pero la competencia china podría aumentar si invierte en tecnología criogénica. Para las tripulaciones, la recomendación es clara: formarse en manejo de carga criogénica y operaciones STS, y estar atentos a las ofertas de las navieras que operan en el segmento de gaseros. Quienes lo hagan, tendrán un asiento en la nueva flota de transportadores de energía.
FAQ
¿Qué diferencia hay entre un VLGC y un VLAC?
Un VLGC (very large gas carrier) transporta gases licuados como propano, butano o LNG, mientras que un VLAC (very large ammonia carrier) está diseñado específicamente para amoniaco. La principal diferencia está en los materiales de los tanques: los VLAC requieren acero inoxidable o aleaciones resistentes a la corrosión del amoniaco, mientras que los VLGC usan acero al carbono con aislamiento.
¿Qué certificaciones necesito para trabajar en un VLAC o VLGC?
Además del STCW básico, se requiere el curso de operaciones con carga criogénica (IGF Code), manejo de sistemas de gas (GMDSS) y formación específica en seguridad para amoniaco (ANSI/API 520). Algunas navieras también exigen experiencia previa en buques gaseros.
¿Cuánto tiempo se tarda en construir un VLAC?
El tiempo de construcción de un VLAC oscila entre 24 y 30 meses, dependiendo de la complejidad del diseño y la carga de trabajo del astillero. Los pedidos de Hanwha Ocean para 2026 indican que las entregas comenzarán en ese año.
¿Por qué los astilleros coreanos dominan este segmento?
Los astilleros coreanos tienen una larga experiencia en construcción de gaseros, con tecnología criogénica propia y una cadena de suministro integrada. Además, ofrecen plazos de entrega competitivos y financiación atractiva, lo que les da ventaja frente a competidores chinos y japoneses.
Fuentes y referencias
- https://www.hellenicshippingnews.com/korean-shipbuilders-sweep-up-lng-ammonia-orders-as-energy-demand-holds-firm/
- https://www.kedglobal.com/shipping-shipbuilding/newsView/ked202605040005
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