La producción de metanol ‘verde’ va más lenta de lo previsto
La industria marítima se encuentra inmersa en un proceso de descarbonización que ha motivado la búsqueda de alternativas sostenibles en cuanto a los combustibles utilizados en los buques. En este contexto, el gigante naviero danés Maersk ha decidido revisar su política de combustibles marinos para cumplir sus objetivos de descarbonización, cambiando su apuesta de metanol ‘verde’ para propulsar sus grandes portacontenedores por el gas natural licuado (GNL).
Según informa la publicación especializada Lloyd’s List, la incertidumbre en torno a los precios del carbono y una producción de metanol ‘verde’ más lenta de lo previsto podrían haber precipitado la decisión. Se espera que en agosto se anuncie un pedido de al menos 12 buques propulsados por GNL, aunque los detalles sobre el tipo exacto y sus credenciales ‘verdes’ siguen sin estar claros.
Maersk mantiene conversaciones avanzadas con varios astilleros, entre ellos Seaspan, para la construcción de estos portacontenedores. Aunque la decisión es vista por algunos como una apuesta a corto plazo para sortear el periodo de incertidumbre normativa que se avecina en la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Comisión Europea (UE), Maersk sigue manteniendo su confianza en el metanol como un combustible clave para el futuro del transporte marítimo sostenible.
Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre cuántos proyectos de metanol ‘verde’ se materializarán y alcanzarán la producción piloto. Pese a todo, Maersk mantiene que el metanol es un combustible clave para el futuro, aunque no existe una única solución al dilema de la descarbonización del sector del transporte marítimo.
En resumidas cuentas, la apuesta por el GNL de Maersk puede considerarse una decisión económica que responde a las dificultades y retrasos en la producción y disponibilidad del metanol ‘verde’. El sector marítimo continúa estudiando y evaluando las opciones disponibles en su camino hacia la descarbonización, en busca de alternativas sostenibles y viables para propulsar los buques en el futuro.













