- La Autoridad Portuaria de Almería saca a licitación la fase principal del proyecto puerto-ciudad por 24,3 millones de euros (IVA incluido) y reunió el 11 de septiembre de 2026 a más de 50 representantes de una veintena de constructoras.
- Las obras actúan sobre el Muelle de Levante (con demolición del espaldón), Las Almadrabillas y el entorno del Cable Inglés, el mismo muelle donde Baleària opera el Bahama Mama hacia Melilla y Motril desde el 1 de julio de 2026.
- El horizonte de obra, de 24 a 36 meses, traerá restricciones de atraque, cambios de pantalán y accesos limitados a la estación marítima, coincidiendo con las campañas de la Operación Paso del Estrecho.
¿Qué pasa cuando una reforma urbana aterriza en el mismo muelle por el que cada semana embarcan miles de viajeros hacia Melilla? En Almería está a punto de comprobarse. La Autoridad Portuaria (APA) reunió el 11 de septiembre de 2026 a más de 50 representantes de una veintena de empresas constructoras para explicar la licitación del paquete principal del proyecto puerto-ciudad, presupuestado en 24,3 millones de euros con IVA incluido. El ámbito incluye el Muelle de Levante, Las Almadrabillas y el entorno del Cable Inglés: precisamente los muelles que hoy sostienen las rutas de Baleària con Melilla y el norte de África.
La coincidencia no es un detalle menor. Durante los próximos 24 a 36 meses, obra y tráfico de pasaje tendrán que convivir en el mismo espacio, con restricciones de atraque, cambios de pantalán y limitaciones de acceso a la estación marítima.
Contexto y antecedentes: de la autorización a la cuarta visita técnica
La operación no arranca el 11 de septiembre. El Consejo de Ministros autorizó el 14 de julio de 2026 un contrato de obras por encima de los 20 millones de euros, el paso administrativo que habilita a la institución portuaria a sacar la licitación con garantías.
Dentro del sistema portuario de titularidad estatal, la normativa reserva al Gobierno la autorización expresa de determinados contratos de obra de cuantía elevada. Es un filtro previo que obliga a justificar la necesidad, la financiación y el encaje de la actuación en el planeamiento del recinto.
Antes de este paquete principal, la APA ya había convocado tres visitas técnicas a licitadores: la ampliación del Muelle de Pechina, las obras sobre la envolvente de la estación marítima y la planta solar fotovoltaica de Ribera I, de 1 MW. La de septiembre era la cuarta y la más concurrida.
Abrir el recinto a las empresas antes de que presenten ofertas se ha convertido en práctica habitual de la institución. Responde a un objetivo concreto: rebajar el riesgo percibido por los licitadores en obras portuarias, donde la interferencia con la operativa diaria encarece y complica la ejecución.
A esa secuencia se suman dos movimientos recientes del mismo expediente: la adjudicación por 2,4 millones de euros del traslado de los servicios comerciales del Muelle de Levante y la inscripción del estudio de detalle para ordenar ese muelle, pieza clave del tráfico de ferris con Melilla.
Análisis técnico: qué se construye y por qué condiciona la operativa
1. El espaldón del Muelle de Levante: menos muro, más puerto abierto
Un espaldón es el muro de contención que sujeta el relleno sobre el que se apoya la explanada de un muelle. Cumple una función estructural, pero también actúa como barrera física y visual entre el agua y la zona de tierra.
La demolición prevista en el Muelle de Levante persigue precisamente abrir la panorámica hacia el Cable Inglés, el histórico cargadero de mineral que hoy funciona como uno de los símbolos de la ciudad. Se trata de una operación de cirugía urbana: retirar el obstáculo para reconectar el paseo marítimo con el recinto.
En términos de maniobra, cualquier cambio en la altura y la disposición de los paramentos del borde del muelle altera la exposición al viento de la zona de atraque. Es un factor que los prácticos evalúan antes de cada entrada y que gana peso cuando hay obra, maquinaria y superficies provisionales.
A ello se añade la reurbanización de Las Almadrabillas, desde el puente peatonal que enlaza con el Muelle de Levante hasta el Club de Mar, incluyendo el entorno del Cable Inglés y el paseo marítimo. Son flujos de peatones y vehículos que hoy transitan junto a instalaciones portuarias en servicio.
2. DEUP y Marco Estratégico: las reglas que dan cobertura a la obra
La Delimitación de Usos y Espacios Portuarios (DEUP) es el instrumento que reparte el suelo del puerto: fija qué superficies son zona de servicio portuario, es decir, dedicadas a actividad comercial y logística, y qué usos compatibles se admiten en el entorno.
El Marco Estratégico del Sistema Portuario de Interés General es el documento que marca las líneas maestras de la red de puertos de titularidad estatal. Ambas referencias aparecen en el expediente almeriense y explican por qué la actuación no es un proyecto municipal cualquiera: se ejecuta sobre dominio público portuario.
El modelo puerto-ciudad, en el fondo, es un ejercicio de convivencia. El recinto cede suelo, abre accesos y comparte usos con la trama urbana, mientras mantiene actividad marítima y comercial en funcionamiento. El equilibrio es delicado: si la ciudad gana espacio, la operativa debe conservar sus rutas y sus tiempos.
3. Los ferris que operan ahí: Bahama Mama, Almariya y la OPE
El Muelle de Levante no es un espacio neutro. Desde el 1 de julio de 2026 acoge el servicio de Baleària que conecta Almería con Melilla y con Motril, operado con el Bahama Mama, un ferri de 1.000 pasajeros y 350 vehículos que navega a 23 nudos.
El buque se presenta como smart ship: la etiqueta engloba servicios digitales y de ocio muy desarrollados —wifi, butacas ergonómicas, zona infantil, piscina exterior, cafetería, espacios pet friendly, camarotes dobles y cuádruples— junto a sistemas de a bordo monitorizados. Lo relevante para el sector es su propulsión: motores duales a gas natural, capaces de consumir gas natural licuado (GNL) o combustible líquido según disponibilidad y planificación de escala.
Las salidas hacia Almería se concentran lunes, martes, miércoles y sábados, mientras que los trayectos hacia Motril operan de jueves a domingo. Durante julio y agosto, la naviera reforzó el dispositivo de la Operación Paso del Estrecho (OPE, el operativo que cada verano ordena el tránsito de viajeros y vehículos entre las dos orillas) con la incorporación temporal del Almariya, sin abandonar sus líneas internacionales regulares con Orán y Ghazaouet.
En el mismo corredor de Alborán, Baleària mantiene el Rusadir, un ferri de propulsión eléctrica asignado a la ruta Málaga-Melilla, dentro de una flota de más de 50 embarcaciones con presencia en Baleares, Canarias, Ceuta, Melilla y enlaces internacionales.
Implicaciones operativas concretas
El primer efecto de la obra es de calendario. Prácticos y capitanes de ferri tendrán que coordinar con la APA las ventanas de escala y los cortes programados, con especial atención a los meses de mayor volumen de pasaje y a las fechas críticas de la OPE.
El segundo es de configuración. Cambios de pantalán y restricciones de atraque obligan a revisar las maniobras de entrada y salida, los planes de amarre y las secuencias de embarque de vehículos, que en un buque de 350 plazas exige espacio de espera y carriles bien definidos en tierra.
El tercero afecta al pasaje. Las limitaciones de acceso a la estación marítima condicionan los flujos peatonales, los controles de embarque y los tiempos de presentación recomendados a los viajeros. En una terminal que aspira a mover un millón de pasajeros al año, cada minuto de más en el acceso se nota en la operativa.
Para el buque, la clave está en la planificación del combustible. Un ferri dual puede operar con GNL o con combustible líquido, pero el suministro de gas no está disponible en todos los puertos de una ruta. La elección de modo de propulsión se decide, por tanto, en la fase de planificación del viaje y afecta a la autonomía y a los márgenes de la escala.
Impacto en el mercado laboral
Una obra pública de esta envergadura genera demanda de perfiles técnicos durante todo su ciclo. Jefes de obra, encargados, topógrafos, técnicos de laboratorio de materiales, especialistas en medio ambiente costero, buzos de inspección y personal de mantenimiento electromecánico aparecen habitualmente en los pliegos de trabajos portuarios.
Para profesionales con base en Andalucía, los pliegos que se publiquen tras esta visita técnica son una vía directa de acceso a contratos con un horizonte de varios ejercicios. La visita a licitadores, además, permite a las empresas dimensionar equipos y subcontratas antes de presentar ofertas.
La propia institución portuaria ha reforzado su estructura: mantiene un crecimiento de plantilla del 32% desde 2022 y en junio de 2026 formalizó 15 nuevas incorporaciones de empleados públicos y 9 promociones internas. Son plazas de acceso mediante convocatoria, no por contratación directa, pero confirman una capacidad de gestión al alza.
A bordo, el movimiento es otro. La operación de ferris duales y eléctricos exige tripulaciones formadas en seguridad de buques de pasaje conforme al convenio STCW (norma internacional sobre formación, titulación y guardia) y, en el caso de los buques que usan gas como combustible, con la cualificación específica del Código IGF.
Ese detalle marca diferencias curriculares. Un oficial o un cadete que acredite formación en combustibles alternativos parte con ventaja cuando se abren vacantes en rutas operadas con smart ships de propulsión dual o eléctrica, un segmento que gana peso en el corredor de Alborán.
Conviene recordar que cualquier decisión de inversión en empresas, infraestructuras o tecnologías citadas en este análisis es responsabilidad exclusiva de cada uno, exige investigación propia y está sujeta a riesgo.
Contexto macro: Alborán, OPE y convivencia puerto-ciudad
Almería se consolida como nodo de pasaje del corredor que une la península con Melilla y el Magreb. La APA cerró 2025 con 33 millones de euros de ingresos y un beneficio de 1,28 millones, mientras el tráfico de mercancías creció un 3% en el primer semestre de 2026.
En paralelo, el recinto prepara un área de servicio de 8.559 m² con supermercado, restaurante y 156 plazas de aparcamiento, prevista para 2028 y pensada para el millón de pasajeros anuales del puerto. A ello se suma la planta fotovoltaica de 1 MW en el Muelle de Ribera I.
La lectura sectorial es clara: los puertos de interés general están combinando inversión en infraestructura de pasaje con electrificación y autoconsumo. La propulsión eléctrica en rutas cortas, como la del Rusadir, y la generación solar en el recinto apuntan en la misma dirección de descarbonización.
Falta por ver cómo encajan esas piezas con un calendario de obra que solapará con campañas de la OPE. La planificación estival tendrá que anticipar desvíos, pantalanes alternativos y protocolos de seguridad reforzados en zonas con maquinaria pesada.
Perspectivas: qué mirar en los próximos 24-36 meses
Tras la visita técnica, el expediente entra en fase de presentación y evaluación de ofertas. La adjudicación marcará el arranque real de los trabajos y el orden de ejecución por tramos, un factor decisivo para saber qué zona del Muelle de Levante pierde capacidad operativa y cuándo.
Habrá que seguir tres indicadores. Primero, el calendario de ocupación de muelles durante las próximas temporadas de verano, porque ahí se mide la convivencia entre obra y tráfico de pasaje. Segundo, la evolución de las líneas de Baleària en el corredor, con el Bahama Mama como referencia tecnológica.
Tercero, el despliegue del resto de actuaciones del plan: el área de servicio de 2028 y la planta fotovoltaica. Si se cumplen los plazos, Almería habrá transformado su fachada marítima y su operativa de pasaje en menos de un lustro.
El riesgo está en la interferencia. Las obras portuarias rara vez se ejecutan sin tocar la operación, y aquí la operación incluye ferris de pasaje, vehículos, líneas internacionales y una estación marítima en funcionamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente un espaldón y por qué se demuele en Almería?
Es el muro de contención que sostiene el relleno de la explanada de un muelle. Su retirada en el Muelle de Levante busca abrir la visión hacia el Cable Inglés desde la zona portuaria, además de liberar espacio para la nueva urbanización del borde marítimo.
¿Por qué el Consejo de Ministros tiene que autorizar esta licitación?
Porque se trata de un contrato de obra sobre dominio público portuario de cuantía elevada, y la normativa del sistema portuario de titularidad estatal exige autorización expresa del Gobierno para determinados contratos de este tipo. Es un control previo de oportunidad, financiación y encaje en el planeamiento.
¿Qué significa que el Bahama Mama sea un smart ship con motores duales?
Que combina servicios digitales y de ocio a bordo con una propulsión capaz de funcionar con gas natural licuado o con combustible líquido. Esa flexibilidad permite adaptarse a los puertos donde no hay suministro de gas disponible, aunque obliga a planificar cada escala con antelación.
¿Cómo va a afectar la obra a quien viaje o trabaje en el Muelle de Levante?
Con restricciones de atraque, posibles cambios de pantalán y limitaciones en los accesos a la estación marítima durante un periodo estimado de 24 a 36 meses. Para las tripulaciones, la consecuencia práctica es una coordinación más estrecha con la autoridad portuaria en cada ventana de escala.
Fuentes y referencias
- La APA reúne a más de 50 técnicos ante la licitación de la fase principal del puerto-ciudad (El Estrecho Digital, 11/09/2026)
- Almería licita por 24,2 millones la fase principal de su proyecto de integración puerto-ciudad (Naucher, 21/07/2026)
- Referencia Consejo de Ministros 14/07/2026 — Acuerdo por el que se autoriza la celebración del contrato de obras de actuaciones en el frente litoral en espacios puerto-ciudad de Almería (La Moncloa)
- Baleària incorpora el ferry Bahama Mama a las conexiones de Melilla con Almería y Motril (El Estrecho Digital, 15/07/2026)
- El Gobierno autoriza una inversión de más de 20 millones para transformar el frente marítimo del puerto de Almería (El Estrecho Digital, 14/07/2026)
- El Puerto de Almería registra el estudio de detalle para la ordenación del Muelle de Levante (El Estrecho Digital, 16/06/2026)
- La Autoridad Portuaria de Almería cierra 2025 con 33 millones de ingresos y un beneficio de 1,28 millones de euros (El Estrecho Digital, 22/06/2026)
- La Autoridad Portuaria de Almería incorpora a quince nuevos empleados públicos y formaliza nueve promociones internas (El Estrecho Digital, 19/06/2026)
- El Puerto de Almería proyecta un área de servicio con supermercado, restaurante y 156 plazas de aparcamiento (El Estrecho Digital, 07/07/2026)
- Puerto-Ciudad de Almería (web institucional APA)
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